Aguilar cantó con mariachi y bailarines folklóricos.
Pepe Aguilar, un artista de música mexicana capaz de navegar muchos géneros con convicción — desde la ranchera tradicional hasta el pop progresivo — optó por la tradición en su presentación en los Latin Grammy 2025.
Con el respaldo de un mariachi de 16 integrantes, Aguilar interpretó con fuerza y bravura “El Cihualteco” y “El Fuereño”, de su álbum Mi Suerte Es Ser Mexicano, nominado a mejor álbum de música ranchera/mariachi.
Aguilar a menudo canta baladas, y su voz aterciopelada se presta para ese estilo romántico. Pero este lado más fuerte y poderoso, que pone al servicio de su música ranchera, es quizás aún más impresionante.
Vestido con traje de charro completo, también incluyó bailarines folklóricos que le dieron autenticidad y orgullo mexicano al espectáculo. La música de mariachi no ha tenido el mismo éxito comercial en años recientes que otros géneros mexicanos como el norteño o la banda. Tanto es así que este año solo hubo tres nominados compitiendo en la categoría de mejor álbum de música ranchera/mariachi, un reflejo del número de postulaciones.
Pero Aguilar más que compensó eso con su actuación. Este es un hombre que constantemente está de gira y se notó en su dominio del escenario y la facilidad con la que canta en vivo acompañado de un mariachi. Con sombrero en mano, supo dominar tanto el escenario como el auditorio.
En un giro interesante, Aguilar competía en la misma categoría con su yerno Christian Nodal. Y cuando llegó el momento de anunciar al ganador, fue Nodal quien se llevó el premio. Nodal abrazó a su esposa Ángela Aguilar y, antes de subir al escenario, también se acercó a su suegro para darle un abrazo en un gesto de respeto, una señal de que la música ranchera abarca muchas generaciones.
Otras presentaciones destacadas de la noche incluyeron a Rauw Alejandro y al homenajeado como Persona del Año 2025, Raphael.

