Su fusión de música latina y R&B la ha convertido en una estrella, y ha demostrado que el arte sin concesiones también puede ser buen negocio.
Faltan pocas horas para que Kali Uchis suba al escenario en la segunda de dos noches sold-out en el Madison Square Garden, y el ambiente está lleno de energía. Los fans, muchos vestidos con merchandising de la artista o en looks rosados súper femeninos, aguardan con ansias. Para la cantautora colombiana-estadounidense, este momento representa la culminación de una carrera de más de diez años en los que pasó de ser una artista indie creando mixtapes en su cuarto en Virginia, a convertirse en una superestrella que está redefiniendo los límites de la maternidad, el biculturalismo y la fama.
Hoy conmueve a miles de personas, mientras cría a su hijo de un año y equilibra la vida en la carretera con su pareja, el rapero Don Toliver. Y tras bambalinas, la artista nacida Karly Marina Loaiza irradia la tranquilidad de alguien que está exactamente donde debe estar.
Vestida con un sencillo top de tirantes celeste, la cantante de 31 años deja que su equipo de estilistas la prepare — rizan meticulosamente extensiones que le llegan hasta la cintura y perfeccionan su característico delineado de ojos estilo cat-eye. Mientras le dan los últimos retoques, Uchis destaca la importancia de conectarse antes del concierto. “Siempre hacemos una oración antes del show para animarnos y recordarnos que todos somos parte del mismo equipo”, cuenta. “Estamos aquí para crear algo hermoso, inspirar a la gente y pasarla bien”.
Kali Uchis se sentará para una entrevista el 21 de octubre como parte de la Semana Billboard de la Música Latina. Para obtener boletos, visita billboardlatinmusicweek.com.
Uchis se ha forjado una reputación como una artista bilingüe y versátil que rompe las barreras musicales con total naturalidad. Su voz, lánguida y melosa, puede deslizarse con elegancia sobre el sensual R&B, el reggaetón vibrante, el pop brillante o el jazz nostálgico. Mientras que colegas bilingües como Cuco, Helado Negro u Omar Apollo se presentan en teatros y anfiteatros, Uchis está conquistando arenas con canciones que despiertan sentimientos de intimidad y escapismo, donde el amor, la resiliencia y el autodescubrimiento suelen encontrarse. Es una narradora que abre su corazón con una mezcla de vulnerabilidad, empoderamiento e introspección poética, ya sea afirmando su independencia (“Loner”), irradiando amor propio (“All I Can Say”) o explorando un anhelo sobrenatural (“Telepatía” de 2021, su primer No. 1 en la lista Hot Latin Songs y su primera entrada en el Billboard Hot 100).
“Kali tiene una sensibilidad artística increíble. Me impresionó mucho cómo presta atención a cada detalle de su voz, sus melodías y la manera en que transmite sensualidad y emoción en cada palabra”, dice Karol G a Billboard. “Su estilo es muy auténtico, y eso la hace brillar, dándole a cada canción un toque muy especial”.

La ambiciosa gira de Kali Uchis por Norteamérica, con 29 fechas en arenas en su mayoría agotadas — y su primera vez encabezando recintos de este tamaño — elevó su arte a un nuevo nivel. Según Billboard Boxscore, la cantante recaudó 31,2 millones de dólares con la venta de 322.000 entradas durante la gira, que incluyó dos noches en arenas de Nueva York y Chicago, así como tres presentaciones en el Kia Forum de Inglewood, California.
“La visión de Kali siempre ha sido el motor principal. Construimos un equipo para amplificarla, aprovechando su identidad bilingüe y su capacidad para romper barreras de género musical como su mayor fortaleza, y diseñando una gira que se siente tanto de clase mundial como auténticamente suya”, dice Jon Lieberberg, mánager de Uchis junto con Shakira Kalité.
Bajo el resplandor de luces rosadas giratorias, neblina teatral y telas de gasa, Uchis transformó el Madison Square Garden en un refugio de otro mundo para sus fans. El público — una mezcla de jóvenes, parejas, seguidores LGBTQ+ y fanáticos de diversas etnias — parecía saber cada letra mientras la aterciopelada voz de Uchis flotaba sin esfuerzo a través de sus himnos bilingües. “Aunque la gira se llama The Sincerely, Tour, en realidad es una gran celebración de toda mi discografía”, dice Uchis.
Su elaborado show lo demostró. Tras hacer una gran entrada, Uchis — sentada en un columpio, luciendo un vestido de seda lila polinesio francés con cristales cosidos a mano, o acurrucada en una taza de té gigante girando como una muñeca dentro de una caja de música — comenzó destacando temas de su más reciente álbum, el emotivo Sincerely, de 2025. Luego cambió por completo la vibra, de manera dramática: Ataviada en un imponente look de cuero negro SEKS con un toque travieso inspirado en uniforme escolar, Uchis interpretó con aplomo canciones de su álbum en español de 2024, Orquídeas. Para el tema con vibra de dembow dominicano, “Muñekuita”, sacó a JT de City Girls para acompañarla. Más tarde, Rauw Alejandro apareció en escena para estrenar en vivo su colaboración “No hay ley parte 2”.
“Tanto Kali como yo tenemos universos musicales diferentes, pero al mismo tiempo compartimos una esencia muy latina y femenina”, dice Karol G, cuya colaboración con Uchis en Orquídeas, “Labios mordidos”, alcanzó el No. 10 en la lista Hot Latin Songs y el No. 97 en el Hot 100. “Cuando trabajamos juntas, hubo una mezcla de dulzura, sensualidad y fuerza… El hecho de que ambas seamos colombianas y la conexión especial entre nosotras también se refleja en la música”.

“Creo que eso es lo que la gente ama de Kali, que representa a tantas personas y comunidades diferentes. Es una prueba de que una persona puede ser muchas cosas y seguir siendo auténtica”, dice Cristina Baxter, vicepresidenta senior de Wasserman, quien ha trabajado con Uchis desde 2015. “Sea que conectes con ella por una herencia cultural compartida o no, la conexión definitiva es con la idea de que es una persona y una artista multifacética. No va a dejar que le digan quién es, y va a vivir siendo auténticamente ella”.
El receso de un año que Uchis se tomó después de Orquídeas — rechazando salir de gira para poder centrarse en criar a su hijo junto a Toliver tras su nacimiento — influyó en cómo abordó esta gira. “La razón detrás de incluir tanto de mi discografía en esta gira es porque siento que esta es la gira para hacerlo”, dice. “Me tomé un pequeño descanso para tener a mi bebé y estar con él todos los días, durante todo un año. Pero ahora, quiero dar lo mejor de mí y hacer justicia a estas canciones que tanta gente no tuvo la oportunidad de ver”.
A mitad de nuestra entrevista, el celular de Uchis suena. Hace FaceTime con su hijo, quien va camino a una tienda LEGO con un familiar. “¡Hola, mi amor! ¿Qué quieres comprar?”, le dice con ternura, y luego se ríe cuando un familiar elige un juguete recomendado para niños mayores de 3 años. “Está bien, está bien”, asegura en español. Le pregunto si su hijo habla ambos idiomas, y responde con orgullo: “¡Sí! Entiende y habla ambos perfectamente”.
El inglés y el español definen el mundo de Uchis. Y su carrera, donde se ha forjado un espacio como la rara artista latina que prospera a través de las fronteras lingüísticas, lo refleja. Con un sólido desempeño en los charts de música latinas y de todos los géneros, sus álbumes más recientes, Orquídeas y Sincerely, alcanzaron el No. 2 en el Billboard 200; el primero debutó en la posición más alta para un álbum en español de una mujer el año pasado, y lideró las listas Top Latin Albums y Latin Pop Albums. Incluso fue el primer álbum en español interpretado por una mujer en debutar en la cima de la lista Vinyl Albums. Uchis también ha conseguido nueve entradas en el Hot 100, incluyendo con su éxito viral de 2021 “Telepatía” (No. 25) y su gran hit con Peso Pluma “Igual que un ángel” (No. 22). Sus 18 entradas en Hot Latin Songs incluyen “Telepatía”, que pasó ocho semanas en el No. 1.
Para Uchis, sin embargo, la importancia de este tour trasciende los números. “No habíamos hecho una gira desde Red Moon in Venus [en 2023]”, dice. “Tuve una experiencia difícil en la segunda parte [de esa gira] porque estaba embarazada y no estaba lista para anunciarlo. Fue complicado intentar presentarme, tratar de ocultar mi embarazo y no estar preparada para hablar de ello”. Esta gira, sin embargo, ha sido “como un regreso a mí misma. He recuperado mi figura y tengo una sensación renovada y revitalizada. He aprendido mucho de las giras que he hecho [anteriormente]. Definitivamente sigo siendo yo, pero una versión mucho más evolucionada”.

Y mientras Uchis recuperaba el tiempo perdido en esta gira — interpretando por primera vez material de Orquídeas y Sincerely, para su audiencia — también aprovechó la oportunidad para deleitar a sus fans con versiones en vivo de sus primeros trabajos, junto a los éxitos bilingües que la han convertido en una sensación global. Se remontó hasta su EP de 2015, Por Vida, e interpretó por primera vez en vivo varias canciones de su catálogo. “Esta es mi primera gira real [en solitario] por arenas”, dice Uchis, quien abrió conciertos en arenas para Tyler, The Creator en 2022. “Sentí que lo correcto era honrar este momento que cierra un círculo, como diciendo: ‘Déjenme mostrarles un poco de mí misma desde que empecé y traerlo todo hasta el presente’”.
En medio de todo, Uchis enfrentó otro desafío: realizar un exigente tour nacional con un niño pequeño. “Por suerte, mi pareja me apoya mucho”, dice sobre Toliver. El cantante, que viajó junto con su hijo en el autobús de giras, abordó esta experiencia no solo como un proyecto profesional, sino como una aventura familiar. “En este momento tengo un buen sistema de apoyo”, explica Uchis. “Todos saben que tengo que estar enfocada en el show, pero también lo veo como un viaje familiar por carretera”. Sin embargo, señala: “Mi hijo quiere jugar conmigo todo el día” — y esos días a menudo empezaban temprano y terminaban tan tarde como las 3 o 4 de la madrugada, después de los conciertos. “Descansar ha sido difícil”, admite, pero con la ayuda de su pareja y seres queridos de gira con ella lograba echarse una siesta antes de la prueba de sonido — una o dos horas si tenía suerte.
“Hasta que mi hijo cumpla 3 años, para mí es una gran prioridad estar presente en su vida diaria, incluso cuando estoy trabajando”, dice. “En un día normal, estoy con él constantemente. Pero, obviamente, esta es una gira de siete semanas, así que es la primera vez que él tiene que entender: ‘OK, mamá tiene que irse a trabajar’”.

El equipo de management de Uchis hizo grandes esfuerzos para adaptar la logística de la gira a sus circunstancias. “Diseñamos intencionalmente el itinerario, las rutas, los traslados y la rutina diaria de la gira”, explica Lieberberg, señalando que la estructura se diseñó para que “Kali pudiera entregarse por completo tanto a su público como a su familia”. Por ejemplo, una parte clave del plan fue organizar rutas que permitieran viajar en autobús en lugar de depender de vuelos constantes.
La estructura tiene al menos un gran fan: “[A mi hijo] le encanta viajar”, dice Uchis con una gran sonrisa. “Le encanta ver cosas nuevas. Le encanta estar en el autobús”.
Mientras construye un nuevo capítulo junto a su familia, Uchis sigue conectada con la artista que solía ser. “Realmente he construido mi camino hasta aquí a lo largo de todos estos años”, dice.
Uchis nació en Alexandria, Virginia, y creció entre el área metropolitana de Washington, D.C., y Pereira, Colombia. Esa crianza bicultural tuvo una gran influencia en su arte. Aprendió a leer y escribir en español antes que en inglés, una base que posteriormente le permitió grabar en ambos idiomas con total naturalidad. Desde pequeña, la música fue una presencia constante en su “casa caótica y llena de vida”, donde primos y tíos llenaban el espacio de energía… y de ruido.
“La música siempre estuvo ahí. Era simplemente parte de mi vida desde el principio”, recuerda. “Incluso cuando había silencio, escuchaba música en mi cabeza. Creo que por eso empecé a escribir canciones desde que era muy pequeña. Siempre sentí la inspiración para probar cosas, ya fuera aprender instrumentos, hacer ropa o actuar para los niños del vecindario. Era una niña muy creativa”.

Esa misma autosuficiencia surgió cuando comenzó a hacer música en la secundaria. Uchis aprendió por sí misma los conceptos básicos de dirección de videos y fotografía para portadas de álbumes, experimentando con identidades visuales y sonoras mucho antes de tener el respaldo formal de la industria. Llamó la atención de grandes figuras como Snoop Dogg, Diplo y Tyler, The Creator tras lanzar su mixtape debut de 2012, Drunken Babble, en redes sociales. Esto la llevó a mudarse a Los Ángeles, donde comenzó a prepararse para una carrera que le permitiera mantenerse fiel a sí misma mientras llegaba a una audiencia más amplia.
“Tuve una reacción instantánea a su música la primera vez que la escuché hace más de 10 años”, recuerda Baxter de Wasserman. “Cuando oí fragmentos de Drunken Babble varios años antes de que comenzáramos a trabajar juntas, sentí de inmediato que quería trabajar con ella. No había nadie como ella. Aún digo que no hay nadie como ella. Tiene una voz tan singular y auténtica”.
El ascenso de Uchis a las arenas, dice Baxter, “es realmente una prueba de todo el trabajo que ha puesto en su carrera y de la relación que ha desarrollado con sus fans”.
Lieberberg añade: “Durante la última década, ha construido una audiencia global que se identifica profundamente con su voz y perspectiva únicas. El éxito de sus lanzamientos recientes demostró que estaba lista para este siguiente nivel”.
Y su posición actual como una de las artistas latinas femeninas más rentables de Estados Unidos es un giro sorprendente para alguien que admite que hace menos de una década entendía muy poco sobre las expectativas comerciales. “Cuando alguien me mencionó algo sobre las ventas de la primera semana de [mi álbum debut de 2018] Isolation, yo estaba como, ‘¿Qué? No sabía que eso fuera algo [importante]’”, recuerda. “Era tan ingenua sobre la industria de la música. No intenté hacer nada para impulsar las ventas”. Para ella, el poder de Isolation no tenía nada que ver con las métricas: “Viajé por el mundo haciendo este álbum y colaborando con personas increíbles como Gorillaz, Tame Impala, Bootsy Collins. Reuní a tantas leyendas para mi álbum debut. Eso era lo único que me importaba”.
“Es una artista muy única y completa, con la capacidad de crear música que conecta a nivel global sin perder sus raíces”, dice Karol G. “La admiro muchísimo porque se mantiene fiel a sí misma, y para mí, es una figura que te inspira a creer en ti mismo y en tu propio arte sin miedo”.

Esto, aunado a la negativa de Uchis a comprometer su identidad bilingüe — ejemplificada en Sin Miedo (del Amor y Otros Demonios) de 2020, su primer álbum íntegramente en español, y su decisión de alternar idiomas en los álbumes posteriores — ha impulsado su trayectoria. La industria pudo haber dudado sobre una estrella en ascenso que trabajaba en dos idiomas, pero sus fans no lo hicieron.
“La gente me decía que me limitara al inglés, que era más fácil vender música de esa manera”, recuerda Uchis. “No voy a hacer música solo en un idioma porque sea más fácil vender. Voy a hacer ambos porque puedo. Siempre sentí que no utilizar todo lo que Dios me dio en mi arte sería como escupirle en la cara a Dios. ¿Por qué Dios me habría hecho bilingüe? ¿Por qué me habría creado con esta dualidad si no fuera para proyectarla en mi arte, inspirar a otras personas y crear con todo esto que tengo?”
Pero Uchis nunca esperó descifrar el código bilingüe con tanta eficacia. “Tuve muchas puertas cerradas en mi cara y perdí muchas oportunidades porque siento que nadie pensó que esto llegaría a este punto”, dice. “Una palabra que la gente usaba mucho era ‘unique’ (singular o única). En ese entonces, esa estética no era muy popular. Quiero decir que las cosas que hice siempre estuvieron muy adelantas a su tiempo. No creo que la gente estuviera preparada para lo que yo estaba haciendo”.
Ahora Uchis tiene arenas llenas de fans en todo el mundo que demuestran lo equivocados que estaban sus detractores.

Esta historia aparece en inglés en la edición impresa de Billboard del 11 de octubre de 2025.
