La heredera de una de las dinastías más importantes de la música mexicana desglosa 5 canciones esenciales de su segundo LP.
Estará hoy “felizmente casada”, pero Camila Fernández también ha sufrido de despecho. “Tuve mi época de desamores”, confiesa la cantante mexicana de 27 años. “Además, como crecí con papás divorciados, mi mamá solo escuchaba canciones de despecho”.
Así que no es de extrañar que su nuevo álbum La Fernández, lanzado el jueves (14 de agosto) por la noche, esté lleno de ellas. En su segundo disco de estudio, la heredera de una de las más grandes dinastías de la música mexicana presenta 10 canciones de música ranchera con letras más modernas, desde los sencillos previamente lanzados “Se cancela la llorada”, “Pudimos ser” y “No puedo dormir sin ti”, hasta el focus track “La loca era yo”, un mariachi pop que habla de un hombre narcisista.
Bajo la producción de Orlando Aispuro — a quien reclutó al ver el giro que éste le había dado a la música de Carín León a partir de “La primera cita” — La Fernández presenta una faceta más madura de la artista, con temáticas más fuertes que se mezclan con su estilo personal.
“Hicimos un camping de composición en el que estuve totalmente involucrada, y aunque yo tengo una relación estable, la verdad es que fue muy enriquecedor hablar de desamor, porque esas canciones se interpretan con más fuerza y conectas con el público mucho”, cuenta Camila a Billboard Español.
La hija de Alejandro Fernández y nieta de Vicente Fernández actualmente acompaña a su padre como telonera en la gira De Rey a Rey, pero desde tiempo atrás lleva su carrera musical de forma independiente a los lazos familiares.
“Cuando empecé en esta profesión, le pedí consejos a mi papá y fue muy claro. Me dijo que había dos caminos: ponerme todo en bandeja de plata, o que yo luchara con mis propios medios y lo disfrutaría mucho más. Y en esas estoy, porque quiero que se sienta orgulloso de mí”, dice Camila. “Incluso pensó que mi embarazo me detendría y ya se dio cuenta que no fue así. Hoy tengo una excelente relación con él y me he ganado su respeto”.
Convencida, agrega: “Voy a defender la música mexicana a capa y espada porque quiero que mi hija y las siguientes generaciones sigan cantando canciones de mi abuelo, de mi papá y las mías. Quiero que conozcan la charrería y lo que es portar un traje de charro con orgullo”.
A continuación, Camila Fernández desglosa cinco canciones esenciales de su nuevo álbum, La Fernández. Escúchalo completo aquí.
“No puedo dormir sin ti”
El intro con violines es muy especial, hasta cierto punto dramático, dando pie a la entrada del sonido de mariachi muy suave, con guitarras y trompetas. Es una de mis favoritas. Se escribió para mi hija. Los autores, El David Aguilar y Arath Herce, supieron perfectamente cómo plasmar mi sentir cuando tengo que ir a trabajar y dejarla, estar lejos en alguna gira y extrañarla. El video recrea eso que siento cuando me bajo de un escenario en un concierto. Siempre le llamo a mi hija y le digo que voy corriendo a sus brazos. Cuando tengo tiempo vamos a nuevos lugares para crear memorias con ella. La melodía es una ranchera romántica con toques de acordeón muy específicos que la hacen sonar aún mejor.
“La loca era yo”
Es una canción mariachi pop que habla de cuando uno se equivoca y está con una persona narcisista, que te culpa de todo y te das cuenta que no es así y era falso que la loca era yo. Es de Marcela de la Garza. De hecho no era para mí, pero me la mandaron. Me encantó y la hice mía. Tiene unos arreglos muy bonitos, con cuerdas que resaltan aún más al sonido de mariachi que tanto me gusta. Este es el focus track y fue escrito por Marcela de la Garza, Osiris del Carmen Preciado y Raúl Jiménez.
“Lo sabía”
Es la historia que muchas mujeres hemos pasado regresando con una expareja, sabiendo en el fondo que la relación ya no va a funcionar. Musicalmente, la estructura de la canción está muy marcada. Hay un a capela muy bonita; ese silencio permite que mi voz se escuche perfectamente. Y para el último verso y coro, el sentimiento es hondo por la temática. Arath Herce supo cómo escribir las palabras precisas para una historia como esta.
“Se cancela la llorada”
Una ranchera para acompañarla con tequila, el mariachi retumba en todo su esplendor y se acompaña con acordeón y toques leves de tumbado. Es de esas llegadoras con una combinación de lo tradicional y lo moderno, sobre todo en su letra. La escribieron tres mujeres: Erika Vidrio, quien es muy conocida por sus letras directas y fuertes, además de Marcela de la Garza y Flor Naomi Castelán, quienes juntas lograron el propósito de invitar a las mujeres a sentir el dolor de un rompimiento o una decepción amorosa, agarrar la parranda pero no llorar por un mal amor.
“Pudimos ser”
A veces la cobardía nos lleva a no intentar una relación que pudo haber sido maravillosa y no sucedió. Este tema tiene una frase que lo dice todo: “nos quedamos en hubiera”. Es decir, es la historia de un amor que quedó inconcluso. En esta fui parte de la composición junto con Mauro Muñoz, Rocío Gómez y Lourdes Eunice Herrera. Logramos que la historia quedara plasmada de una manera muy clara y seguramente muchos y muchas se van a identificar. Musicalmente, el mariachi suena muy campirano; me refiero a que es muy puro y tradicional, tiene unos estribillos que atrapan, y el final es un cierre con mucho sentimiento.

