En medio de protestas, gobernador mexicano trae a Marilyn Manson a feria estatal en un acto de ‘justicia cultural’

En medio de protestas, gobernador mexicano trae a Marilyn Manson a feria estatal en un acto de ‘justicia cultural’

El polémico rockero se presentó ante 205.000 personas en San Luis Potosí el domingo (10 de agosto).

Un amante e intérprete amateur de música regional mexicana, el gobernador del estado mexicano de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, fichó a Marilyn Manson para un show gratuito que reunió a 205.000 personas el domingo (10 de agosto) en la feria estatal anual, según cifras de los organizadores. La movida generó protestas de grupos religiosos y conservadores que consideraban que el espectáculo del polémico rockero era “inapropiado” para un festival familiar.

Gallardo Cardona cuenta a Billboard Español que lo hizo en legítima “defensa de la libertad de expresión”, y con el ánimo de contribuir a que ese estado del centro de México salga del “rezago cultural” que por décadas lo mantuvo fuera de los grandes espectáculos debido, en gran medida y en su opinión, “a las mentes conservadoras” que durante años han satanizado al heavy metal.

En 1989, Black Sabbath, que por ese entonces tenía como vocalista a Tony Martin, enfrentó una oposición similar para debutar en el estado. El concierto de la banda fue bloqueado, bajo el argumento de “promover el satanismo y los antivalores”, dejando a miles de personas fuera tras la clausura del Estadio Plan de San Luis por las autoridades municipales de la época.

“Siempre habrá voces opositoras, y Marilyn Manson las ha tenido no solo en México, también en otras partes del mundo. Pero si ya estuvo en Roma, si ya estuvo en la cuna del catolicismo, ¿por qué no puede estar en San Luis Potosí?”, dijo el gobernador oficialista en una entrevista previa al show del domingo del músico estadounidense. “No es un tema de religiones, sino un tema de justicia cultural, de crear comunión, y hay que hacerlo a través de la música”.

A diferencia de lo ocurrido hace 36 años, esta vez nada impidió la actuación de Manson en la Feria Nacional Potosina (FENAPO). Filas kilométricas de jóvenes ataviados de negro, algunos maquillados como el cantante, abarrotaron los accesos del Teatro del Pueblo las horas previas al show. Por la noche, la multitud enardecida de asistentes locales y cientos provenientes de todo México y Latinoamérica ovacionaron éxitos como “The Beautiful People”, “Sweet Dreams (Are Made of This)”, “Disposable Teens” y “Tourniquet”.

Una cabeza de vaca fue colocada frente a la Catedral Metropolitana de San Luis Potosí horas antes del concierto en respuesta a las protestas de un grupo de católicos que exigían su cancelación, mientras que una asociación conservadora recaudó unas 6.000 firmas para apoyar la suspensión.

Manson (cuyo verdadero nombre es Brian Hugh Warner) ha enfrentado varias demandas de abuso sexual y violencia doméstica, algo que él ha negado reiteradamente argumentando que sus relaciones íntimas “han sido totalmente consensuadas con parejas afines”. El concierto en San Luis Potosí fue la segunda parada de su gira One Assassination Under God Tour, que comenzó el 7 de agosto en Dakota del Sur y con la que regresará en diciembre a Ciudad de México para encabezar el festival Knotfest.

“Creo que hoy tenemos que ser un poco más plurales, no todo es regional mexicano”, opina el gobernador de 44 años, conocido por su personalidad agraciada y quien se refiere a los habitantes de su estado como “ahijados”. “El año pasado sostuvimos pláticas con el management de Metallica y de Scorpions. Fue difícil concretarlo por sus giras, pero pudimos entablar diálogo con el management de Marilyn Manson y pudimos hacerlo realidad”.

Además del rockero estadounidense, este año FENAPO incluyó en su cartelera una oferta musical variada con artistas como DJ Tiësto, Don Omar, Enrique Iglesias, Grupo Frontera, Banda MS, Los Ángeles Azules y Belinda. Todos los conciertos son gratuitos en la feria, que este año se realiza del 8 al 31 de agosto.

Pero el regreso de Marilyn Manson a México no es una casualidad, y la historia del excéntrico artista de 56 años con el país latinoamericano es larga. Debutó con su banda en el Palacio de los Deportes de la capital mexicana en 1997, con la celebrada gira Antichrist Superstar. Igual que ahora, el músico conocido como “El Reverendo” provocó protestas entre grupos de católicos, y propició el diálogo sobre la censura y la libertad artística en México.

En 2003 regresó a un festival en el Foro Sol (hoy Estadio GNP Seguros), y ese año también debutó en la fronteriza ciudad de Monterrey desatando protestas de grupos religiosos. En 2007 volvió a la capital mexicana para un show más íntimo en un salón de la colonia Polanco, causando euforia entre sus seguidores cuando uno de ellos atrapó con su boca el escupitajo que el artista lanzó al aire.

En 2011 escogió la Ciudad de México como primera parada de su muestra pictórica The Path of Misery, con acuarelas de su autorí­a realizadas entre 1999 y 2008. Durante esa visita, Manson habló de su amistad con el franco-chileno Alejandro Jodorowsky, arraigado en México en las décadas de 1970 y 1980, y quien ofició su boda en 2005 con la vedette Dita Von Teese en Irlanda.

También confesó que le emocionaba estar en el país en plena celebración del Día de Muertos, una tradición que le resultaba fascinante. “Es algo muy diferente porque en esta fiesta ven las cosas desde mi perspectiva, porque la muerte no es una cosa negativa, todo lo contrario, es algo natural”, comentó Manson entonces a los periodistas.

Este domingo, cuando la eufórica multitud lo aclamaba, Manson, visiblemente contento, pronunció varias veces el nombre del estado y algunas frases en inglés que muchos intentaban entender: “San Luis Potosí, ¡gracias! Es fabuloso estar aquí”. Semanas de polémica e intentos de grupos conservadores por cancelar la presentación quedaron resumidos en 75 minutos de música dura y estruendosa, en una noche que ya hizo historia para los habitantes del estado.